Santos Populares

 



 

Santos Populares (Primer entrega: Ekeko)

Los santos populares  como San Simón de Guatemala, el Dios de la Abundancia del Mundo Andino han pervivido más de mil años. San Simón fue una deidad venerada por los aborígenes de la región maya pero en la actualidad su fama ha traspasado fronteras como México, Estados Unidos y países de Centro y Sudamérica.
Sus orígenes se pierden el tiempo.

En esta primer entrega de Culturas Latinas, Santos Populares presentamos El Ekhekho

 

Culturas LatinasEl Ekeko era considerado por los antiguos Kollas como el dios de la fortuna y la prosperidad. Según las creencias, este ídolo se encargaba de traer al hogar fortuna y alegría y ahuyentaba las desgracias. Debía ser el compañero inseparable de la familia. Entre los pobladores antiguos, no existía choza en la que no se veía el pequeño dios cargado de frutos menudos de la cosecha o retazos de tela y lanas de colores.

La fiesta del Ekeko se celebraba en el solsticio de verano. Allí los pobladores reunían de sus cosechas los elementos más extraños, si alguien no los tenia debía recoger piedras de formas también extrañas y luego cambiarlas por objetos y nadie podía negarse a este intercambio. Al haberse restablecido la fiesta del mercado de miniatura donde los indios practicaban el intercambio de estos objetos pequeños por monedas de piedra, se estableció paulatinamente el culto al legendario Ekeko, dios de la abundancia.
Que se según investigadores del período prehispánico y virreinal, el EKEKO, es un dios prehispánico que posiblemente se remonta al período clásico de la cultura Tihuanacu, (200 A.C.-700 D.C.), que según unos investigadores ejercía amplio dominio sobre el fuego del cielo y según otros investigadores tenía relación con el trueno y el rayo.

La esfinge de este dios, se representó en las culturas prehispánicas, especialmente en Tihuanacu, como un personaje masculino, jorobado y el sexo en erección. Un hermoso ejemplar de esta representación se conserva en los Museos Municipales de La Paz.

En su forma actual, el EKEKO es una figura en miniatura, con la cabeza grande, que se une con el cuello corto a un tronco amplio de ancha barriga y brazos y piernas cortas. Va vestido con una corta chaquetilla, abierta y lleva pantalones algo cortos, sostenida por una ancha faja a la cintura. Sobre el cabello negro con cortas patillas, se le coloca el Chullo o Llucho tradicional de los indígenas altiplánicos y encima un sombrero blanco o ligeramente gris de lana. Lleva en el rostro un bigote corto y la boca abierta.

La figura del EKEKO, no esta completa sino se la “carga” de todos los productos, que en miniatura, se venden en esta feria de Alasita que se celebra el 24 de enero, fiesta de la Virgen de La Paz, patrona de la ciudad desde el siglo XVI. La carga consiste en todas las cosas necesarias de la vestimenta y de la alimentación, amén de los implementos de trabajos de diversos oficios y artículos de viaje. El EKEKO se lo conserva en las casas paceñas en lugar adecuado y en determinados momentos del año, se lo hace fumar, prendiendo un cigarrillo y se “Challa” poniéndole serpentinas y mixtura, con la creencia de atraer abundancia al hogar, todo el año.

La tradición pasó a través de la conquista española al periodo Virreinal, en el cual se produjo un mestizaje. En el mundo de los siglos XVI - XVII y XVIII, se conservó la figura, pero se la cristalizó, permaneciendo viva en el presente.

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CULTURAS LATINAS RECOMIENDA!!!
La feria de los deseos
 

 

El parque frente a la municipalidad de Lince albergó los deseos de muchos peruanos para este nuevo año, pero en estado miniatura. Y es que esta tradición aymara de fabricar estos diminutos objetos llamados alasitas se extendió a la ciudad de Lima junto con otras de sus creencias. Personajes como el Ekeko y el sapo tienen un especial significado dentro de su visión del mundo. Acompáñenos a descubrir la Feria de los deseos.

Entrevistados:
Liduvina Zapana
Omar Aramayo
Rosa Rafael
Lidia Cortez

 

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